La Vida instantánea y reciente

No sé cómo es vivir en Santiago, pero de algo estoy convencida hoy. La única ciudad posible de uno es la que compartes con quien amas. No importa si es la peor o la mejor ciudad del mundo, no importa si es fea, no importa si es incluso ajena. Tampoco importa mucho si te encuentras solo, si la tarde se te hace insoportable sin saber mucho que hacer. Si sabes qué te hace latir bien, se puede esperar sin ansiedad.

 

Tipa Soltera con hijos en un metro lleno de casados:

Desde hace un tiempo en Santiago, si decides bajar al subsuelo para viajar en Metro, sabes que lo que se viene no sólo es una tortura física, sino romántica trágica, al estilo de  Clint Eastwood. Te juegas el honor, eres testigo tanto del heroísmo como del comportamiento más cerdo que pueda existir en el ser humano. Ves viejecitas que se pudren esperando la bondad de algún desconocido, como también a jóvenes sanos y bien nutridos quitándole el asiento a una embarazada. Y cómo no señores, si esto es Santiago de Chile. El que llega primero se jode al resto, el

(Leer más)
Cerrar